La plataforma está diseñada para gestionar grandes volúmenes de datos distribuidos en múltiples servidores, garantizando alta disponibilidad y tolerancia a fallos sin depender de un único punto central.
A diferencia de las bases de datos relacionales tradicionales, Cassandra utiliza un modelo de datos orientado a columnas que permite escalar horizontalmente añadiendo nuevos nodos al sistema.
Esto permite manejar grandes cantidades de información y soportar aplicaciones que requieren acceso rápido y continuo a los datos.
Apache Cassandra se utiliza en entornos donde es necesario gestionar infraestructuras de datos de gran escala, como plataformas digitales, servicios online o sistemas de analítica avanzada.
Entre sus características destacan la replicación automática de datos entre servidores, la capacidad de funcionar en múltiples centros de datos y la posibilidad de mantener el sistema operativo incluso ante fallos en parte de la infraestructura.



























