Permite desplegar servidores virtuales, alojar aplicaciones web, gestionar bases de datos, implementar sistemas de almacenamiento en la nube y configurar redes seguras. Ofrece distintos modelos de servicio, como Infraestructura como Servicio (IaaS), Plataforma como Servicio (PaaS) y Software como Servicio (SaaS), lo que facilita adaptar la arquitectura tecnológica a las necesidades específicas de cada entidad.
Azure incorpora herramientas avanzadas de seguridad, control de accesos, monitorización, copia de seguridad y recuperación ante desastres. También permite integrar servicios de análisis de datos, inteligencia artificial, automatización y desarrollo de aplicaciones.
Su principal valor reside en la escalabilidad y flexibilidad: las organizaciones pueden ampliar o reducir recursos según demanda, evitando inversiones en infraestructura física propia.
No es software de código abierto ni está específicamente diseñado para el Tercer Sector. Sin embargo, puede resultar estratégico para entidades con infraestructuras complejas, proyectos tecnológicos propios o necesidades avanzadas de alojamiento y seguridad.



























