Su funcionamiento es automatizado: el usuario carga la imagen o vídeo y el sistema aplica algoritmos de mejora que reconstruyen detalles y reducen imperfecciones. Esto la diferencia de herramientas de edición manual tradicionales.
Además de restauración fotográfica, ofrece funcionalidades de mejora de retratos, escalado de resolución y optimización de vídeos cortos.
En el contexto del Tercer Sector, puede utilizarse para recuperar archivos históricos, mejorar imágenes para campañas de comunicación, digitalizar patrimonio fotográfico o reforzar la calidad visual de materiales divulgativos.


























































